Cría cuervos

Cuervo caminando sobre el hielo, para ilustrar el relato Cría cuervos

Puedes ver la imagen original en la cuenta de Flickr de Hamish Irvine.

 

Chester McCorax inspeccionó aquella cáscara de pipa con ceñudo interés, pese a que la miga de pan abandonada, de aspecto mohoso, también le llamaba poderosamente la atención. Finalmente se decidió por la miga, atacándola ávidamente con su pico oscuro y semicurvo.

Tal vez por aquellos fríos lares la vida de los cuervos no tuviese el considerado glamour de las águilas reales ni la afamada sabiduría de los búhos, pero era una vida sencilla y respetable. Chester apreciaba esas cualidades por encima de la mala fama de resentido, agorero y desagradecido. Una losa asociada a sus congéneres desde el principio de los tiempos, y que algún escritorcillo con ínfulas de poeta se había encargado de cincelar para la historia en letras de mármol. Al menos podía congratularse de no haber nacido paloma. Malditas ratas del aire.

Pese a ello, no podía evitar mirar con mal disimulada envidia a los cisnes que se pavoneaban por aquella antigua ciudad de la vieja Europa. Con su elegancia acaparaban todas las migajas de los visitantes, no solo en verano cuando podían desplegar sus encantos, sino también en invierno, una época festiva y gélida cuya melancolía le venía a Chester como anillo al dedo. Por eso no perdía ocasión de poner a prueba la escasa paciencia de los anátidos tirándoles de la cola y arrancándoles, en un despiste, alguna que otra pluma.

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¡Jazz, sí! (Un pequeño homenaje a los músicos)

Entrada del JazzSi Club, taller de músicos

Puedes ver la imagen original en la cuenta de Flickr de UrbanrulesBCN02.

 

El pasado día 22 fue el Día del Músico y para celebrarlo me gustaría rendir homenaje al Jazzsí Club, un mítico local de Barcelona que fue toda una revelación, cuando hace años me mudé a esa maravillosa ciudad. Un local que sigue poniendo a la música en vivo en el lugar que le corresponde. Un sitio mágico donde cualquiera puede subirse al escenario y dar rienda suelta a su pasión. Un lugar de encuentro, de divulgación musical, de creatividad. Una caja de Pandora que todos deberían querer abrir. El último bastión de la música y del músico.

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Persiguiendo la entelequia

Uno de esos Pub extraños donde atreverte a romper con la monotonía

Puedes ver la imagen original en la cuenta de Flickr de Juan Cabanillas.

 

He quedado con mi amigo Pablo para ponernos al día después de mucho tiempo de no vernos. Ese tipo de reuniones que te sacan de la inercia del día a día, donde recuerdas historias pasadas que coronas con promesas vacías de futuros reencuentros. Sí, exactamente esas citas que anhelas porque te dan la vida, pero se repiten menos de lo que deberían, porque los amigos hay que cuidarlos y parece mentira que seamos tan desastres.

Mi afán de puntualidad ha hecho que llegue demasiado pronto. Aún quedan cuarenta minutos, así que entro en un bar cercano llamado: La cervecería, lo que denota una desbordante imaginación, a la altura del culto a la higiene que profesan los dueños del local. No veo a nadie, por lo que me freno un poco pensando que quizás aún no hayan abierto las puertas al modesto público.

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Manteneos a la par de vuestra sombra

Poe acompañado de su sombra

Puedes ver más trabajos de Medialuna Photography en su cuenta de Flickr.

 
Hoy les traigo otra entrega de la serie Inspiraciones mutuas dedicada a Mondo Diávolo, esta vez con un reflexivo Poe Luzardo como protagonista,  batería de la formación durante sus dos primeros EP y al que ha relevado Jacinto Ojeda en su nueva andadura. La imagen, como siempre, es un impecable trabajo de Medialuna Photography.

Sin más dilación, disfruten de una pequeña historia con la que alguno se sentirá identificado.

Y ahora eres tú el que se arrodilla una y otra vez...

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La venganza de Fausto

Foto de Isaac Cabezas, guitarrista de Mondo Diávolo, para inpirar un relato sobre la humanidad

Puedes ver más trabajos de Medialuna Photography en su cuenta de Flickr.

 

Con motivo del lanzamiento, esta semana, del primer single del nuevo trabajo de Mondo Diávolo, me permito el lujo (y el placer) de publicar la siguiente entrega de la serie Inspiraciones mutuas, creada a partir de las evocadoras imágenes de Medialuna Photography.

En esta ocasión, es un relato cargado de paradójica resignación e inspirado en la misteriosa fotografía de un Isaac Cabezas, guitarrista del grupo, desesperado por encontrar la solución a un enigma que se le escapa continuamente de entre los dedos.

Puedes encontrar el videoclip de este primer single titulado El desierto del silencio I al final de esta entrada y como parte de la siempre recomendada Banda Sonora Opcional de cada relato.

Tu recuerdo será la luz que me iluminará y encontrarte, el cuento de nunca acabar…

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