Piélago dragante

San Jorge y el Dragón (Una alegoría al bodyboard

Puedes ver la imagen original de portada en el perfil de Deviantart de Chris Cold.

 

El pasado martes fue el cumpleaños de Jorge, un buen amigo y apasionado por el bodyboard. Por este motivo (y porque a mí pocas excusas me hacen falta), aprovecho para publicar una versión actualizada del texto que le escribí hace tiempo por el día de Sant Jordi. Fue un experimento improvisado que comenzó como una broma escrita en apenas una hora, aunando su pasión por coger olas, con el mito de San Jorge y el dragón, y que terminó convirtiéndose en una especie de corta pero intensa épica que demuestra lo peligroso que resulta pedirle un regalo a un desequilibrado mental como yo. Sin más dilación, espero que les guste.

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El encuentro

Imagen de un niño a la orilla del río que inspira al relato El Encuentro

Puedes ver la imagen original en el Instagram de Fernando Leal.

 

Esta semana les traigo un nuevo integrante de la familia de Inspiraciones mutuas, que se va haciendo grande poco a poco gracias a la colaboración de fantásticos artistas como Fernando Leal, quien a través de sus fotografías hizo posible este relato inédito.

La mayoría de los trabajos de este brillante fotógrafo —y en esta ocasión no iba a ser diferente— fusionan naturaleza y humanidad, mostrándonos escenas quizás cotidianas para sus protagonistas, pero que se transforman en extraordinarias cuando atraviesan su objetivo. Porque entre sus manos, la cámara se convierte en un extractor quirúrgico de emociones, que con la precisión de un cirujano, nos recuerda que, pese a lo que pueda parecer, aún podemos tener esperanzas en la especie humana.

Cabe destacar que Fernando Leal ganó la edición de 2015 del concurso Tu mejor foto (convocado por la revista Magazine del periódico La Vanguardia) gracias a esta otra imagen, considerada, además, como una de la favoritas de los editores de National Geographic en su concurso de fotografía de 2016.

Si quieren conocer mejor a este artista, les animo a seguirle la pista en su nueva y flamante cuenta de Facebook y también en Instagram.

Mientras tanto, espero que disfruten de este relato, que lo comenten y, si les gusta, lo difundan por la red.

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La visitante nocturna

Tela de araña para ilustrar el relato La visitante nocturna

Puedes ver la imagen original en la cuenta de Flickr de Jed Sullivan.

 

Abro los ojos y allí está, quieta, oscura y paciente, con sus enormes patas y su rechoncho cuerpo segmentado. Me observa parsimoniosa desde una pequeña imperfección en la pared, entre dos ladrillos que ha reclamado como propios. Apenas se mueve, como si en realidad no estuviese allí, a la espera de un mosquito despistado o de una mosca que vuele demasiado cerca.

Podría cerrar los ojos y regresar a mi plácido sueño pero soy incapaz; esa mirada octuplicada me hipnotiza, observándolo todo desde su atalaya con la intensidad de ojos sin párpados y la mirada fija en cuanto le rodea.

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Tilikum

Imagen de mujer flotando en una piscina con barrotes, para el relato Tilikum

Puedes ver la imagen original de portada en el perfil de Deviantart de F4wk3s.

 

El sonido amortiguado al otro lado de barreras invisibles era una de las múltiples torturas a las que me sometían. Ya había perdido la cuenta del tiempo transcurrido desde que aquellos demonios de metal nos emboscaron y nos privaron de la libertad ganada por derecho. Pocos habían sobrevivido al ataque. Clanes enteros desmembrados y esquilmados sin contemplaciones. Tratados como mercancía.

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Consciencia

Imagen de un ratón sujetando una ramita para ilustrar el relato "Consciencia"

Puedes ver la imagen original de portada en el perfil de Deviantart de Spilled Sunlight.

 

Caminaba, como siempre, sumido en mis pensamientos, haciendo balance de lo pasado y lo porvenir. Siempre diseñando planes, como si lo improvisado fuese un sentimiento pecaminoso capaz de hacerme caer en el más profundo de los abismos. De repente, un pequeño ratón se cruzó en mi camino y me miró a los ojos con aire temeroso, pero con cierto brillo de curiosidad.

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Oruga

Oruga verde sobre mano

Puedes ver la imagen original de portada en el perfil de Deviantart de Bugs-R-Us.

 

Estaba abatido en aquellos escalones cuando apareciste, con tu enorme sonrisa y un pastel de chocolate en la mano, dispuesta a sentarte justo encima de mí. Casi me aplastas, pero te percataste de mi existencia cuando ya había desistido de entender a la raza humana. Estaba anonadado con aquella mirada curiosa y penetrante que me observaba desde las alturas. Era difícil aceptar mi condición de oruga cuando, normalmente, nadie quería cruzarse con una.

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