Entre acordes y palabras – Banda Sonora Opcional

Pluma sobre partitura para ilustrar el texto de la banda sonora de El Tintero Infinito

Puedes ver la imagen original en la cuenta de Flickr de Mark Menzies.

 

Hoy no vengo a contarles ninguna historia. Hoy les traigo algo sin lo que mis historias quedarían un poco huérfanas.

Aquellos que siguen el blog desde hace un tiempo —y los que me conocen desde hace más aún— saben el importante papel que juega la música en mi vida. Cada momento importante ha tenido siempre una banda sonora asociada. Unos acordes que complementaban mi estado de ánimo en cada circunstancia, que grababan a fuego sentimientos y momentos especiales,  tristes o felices, pero siempre inolvidables. Recuerdo hacer recopilatorios de música en un patético intento de declarar amores imposibles; ver Alta Fidelidad pegado a la pantalla sintiéndome absolutamente identificado con el personaje de John Cusack, al menos en lo que a música se refería —el trauma de aquel hombre con las mujeres merecería un post enterito para él solo—, y ser incapaz de concebir la vida sin unos auriculares que añadían acordes a mis pasos, textos, viajes y deseos.

Cuando comencé a recopilar mis historias en este blog sabía que no estarían completas si no le añadía una banda sonora a cada una — aunque luego cada cual eligiese si escucharla o no— puesto que yo no era nada sin mi música, y mis relatos eran una extensión de mi persona. ¿Cómo darle la espalda a la música cuando ella formaba una parte indivisible de mi historia?

A lo largo de este escaso año y medio he procurado complementar cada historia con una canción que tuviese una relación más o menos estrecha con ella. A veces la música se asociaba al momento de escribir el relato; otras, su letra ayudaba a entender el significado subyacente; algunas veces simplemente tenían un título que servía de hilo conductor de mis pensamientos, pero en la mayoría de las ocasiones existía una profunda conexión entre la canción y la persona, recuerdo, o tema que la inspiró en primer lugar.

Sea como fuere, ninguna de las canciones elegidas ha sido una elección caprichosa o producto del azar, y por eso me parecía importante recogerlas todas en un mismo lugar, sirviendo de recipiente sensorial de mis locuras.

Es divertido tenerlas todas juntas y ver lo dispares que son unas de otras, releer los relatos que tienen asociados, volver a asociarlos con las imágenes que las acompañan —ese es otro tema que daría para una entrada completa—, recordar la realidad que se esconde detrás de la ficción y revivir los mágicos y solitarios momentos de creación literaria.

Si bien no está toda la música que me representa —sería complicado que los lectores se concentrasen en un relato mientras suena el I’m broken de Pantera o el Killing in the name, de Rage Against The Machine— sí que me representa toda la música que está, que es mucha y muy variada. He procurado evitar, en la medida de lo posible, repetir artistas —salvo en el caso de Mondo Diavolo por motivos evidentes— y buscar versiones que ayudasen a seguir el hilo de la historia y no incomodase demasiado la lectura. Lo primero ha sido una labor titánica; esto último lo he conseguido a duras penas.

En cualquier caso, espero que disfrutes tanto como yo de esta lista de Spotify, que irá creciendo poco a poco, con el devenir de los textos.

Ojalá que tus pasos sigan siempre el compás de tus canciones favoritas.

 

Manteneos a la par de vuestra sombra

Poe acompañado de su sombra

Puedes ver más trabajos de Medialuna Photography en su cuenta de Flickr.

 
Hoy les traigo otra entrega de la serie Inspiraciones mutuas dedicada a Mondo Diávolo, esta vez con un reflexivo Poe Luzardo como protagonista,  batería de la formación durante sus dos primeros EP y al que ha relevado Jacinto Ojeda en su nueva andadura. La imagen, como siempre, es un impecable trabajo de Medialuna Photography.

Sin más dilación, disfruten de una pequeña historia con la que alguno se sentirá identificado.

Y ahora eres tú el que se arrodilla una y otra vez...

Sigue el camino de baldosas amarillas →

La venganza de Fausto

Foto de Isaac Cabezas, guitarrista de Mondo Diávolo, para inpirar un relato sobre la humanidad

Puedes ver más trabajos de Medialuna Photography en su cuenta de Flickr.

 

Con motivo del lanzamiento, esta semana, del primer single del nuevo trabajo de Mondo Diávolo, me permito el lujo (y el placer) de publicar la siguiente entrega de la serie Inspiraciones mutuas, creada a partir de las evocadoras imágenes de Medialuna Photography.

En esta ocasión, es un relato cargado de paradójica resignación e inspirado en la misteriosa fotografía de un Isaac Cabezas, guitarrista del grupo, desesperado por encontrar la solución a un enigma que se le escapa continuamente de entre los dedos.

Puedes encontrar el videoclip de este primer single titulado El desierto del silencio I al final de esta entrada y como parte de la siempre recomendada Banda Sonora Opcional de cada relato.

Tu recuerdo será la luz que me iluminará y encontrarte, el cuento de nunca acabar…

Sigue el camino de baldosas amarillas →

Dulce beso inesperado

Foto del vocalista de Mondo Diávolo que inpira un relato sobre la muerte

Puedes ver más trabajos de Medialuna Photography en su cuenta de Flickr.

 

Nueva entrega de la serie Inspiraciones mutuas dedicada a Mondo Diávolo. Si la anterior entrega estaba inspirada en una evocadora imagen de Miguel Izquierdo, carismático teclista del grupo, hoy les traigo un relato inspirado en la inquietante y poderosa fotografía de Alex Clon, su vocalista, siempre de la mano de Medialuna Photography.

Alex es un auténtico torbellino sobre el escenario, capaz de atrapar tu atención (y tu alma, si te descuidas) desde el primer segundo que los focos le iluminan. ¡Disfruten de este relato, valientes!

No quiero mirar, no puedo dejar, que me causes temor….

Sigue el camino de baldosas amarillas →

Etéreo Cronos

Foto del teclista de Mondo Diávolo que inpira un relato sobre el tiempo

Puedes ver más trabajos de Medialuna Photography en su cuenta de Flickr.

 

Hace un tiempo, el grupo de rock Mondo Diávolo me propuso hacer una serie de relatos a partir de lo que me evocasen las fotografías de estudio, tomadas por la increíble fotógrafa Medialuna Photography para la promoción de su anterior disco (afortunadamente en breve sacarán nuevo trabajo).

Los que conozcan un poco la trayectoria del grupo y su puesta en escena – no se mueran sin ver a estos monstruos en directo -, comprenderán que era una oferta imposible de rechazar, máxime con la calidad de las imágenes y las poderosas emociones que transmitían. Por lo tanto, me puse inmediatamente manos a la obra y el resultado fueron seis oscuras historias de que pasarán a engrosar con honores la categoría de Inspiraciones Mutuas y de las cuales hoy les traigo la primera entrega, que si me permiten la deferencia, pertenece a mi buen amigo Miguel, teclista del grupo y gracias al cual estos textos pudieron ver finalmente la luz.

Sin más dilación, les invito a descubrir un mondo cargado de fábulas oscuras, sueños rotos, mucha imaginación y rock a raudales. Dejen atrás toda esperanza…

Sigue el camino de baldosas amarillas →