Etéreo Cronos

Foto del teclista de Mondo Diávolo que inpira un relato sobre el tiempo

Puedes ver más trabajos de Medialuna Photography en su cuenta de Flickr.

 

Hace un tiempo, el grupo de rock Mondo Diávolo me propuso hacer una serie de relatos a partir de lo que me evocasen las fotografías de estudio, tomadas por la increíble fotógrafa Medialuna Photography para la promoción de su anterior disco (afortunadamente en breve sacarán nuevo trabajo).

Los que conozcan un poco la trayectoria del grupo y su puesta en escena – no se mueran sin ver a estos monstruos en directo -, comprenderán que era una oferta imposible de rechazar, máxime con la calidad de las imágenes y las poderosas emociones que transmitían. Por lo tanto, me puse inmediatamente manos a la obra y el resultado fueron seis oscuras historias de que pasarán a engrosar con honores la categoría de Inspiraciones Mutuas y de las cuales hoy les traigo la primera entrega, que si me permiten la deferencia, pertenece a mi buen amigo Miguel, teclista del grupo y gracias al cual estos textos pudieron ver finalmente la luz.

Sin más dilación, les invito a descubrir un mondo cargado de fábulas oscuras, sueños rotos, mucha imaginación y rock a raudales. Dejen atrás toda esperanza…

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Tres mosqueteros sin D’Artagnan

Mosqueteros de papel para conmemorar el día del libro

Puedes ver la imagen original de portada en el blog de La Cartonería.

 

Un relato especial para conmemorar el Día del Libro

¿Podrás encontrar los 37 huevos de pascua literarios?

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El tempo de los olvidados

Hombre arrastrando un piano

Puedes ver la imagen original en el Instagram de Javier Martín.

 

Serie “Inspiraciones mutuas”, una breve aclaración

Si bien es cierto que una imagen puede valer más que mil palabras, si se elige sabiamente, las palabras adecuadas pueden llegar a evocar diez mil imágenes. Por ello no soy demasiado amigo de esa exclusión de conceptos, ya que, juntas, creo que imágenes y letras (y música, y escultura, y un interminable etcétera), pueden llegar a convertirse en mucho más que la suma de sus partes.

Siempre me ha gustado la idea de mezclar artes diversas, de explorar nuevas posibilidades, en un afán por romper esa barrera, por desgracia natural, que se suele levantar entre los artistas. Esos muros, alimentados por el ego, muchas veces impiden ver más allá de individualismos, sin ser conscientes de que de la colaboración entre diferentes individualidades pueden nacer cosas muy hermosas.

Ya he jugueteado con este concepto anteriormente, gracias, entre otros a mi amiga Jen del Pozo, con la que tuve la oportunidad de colaborar, mediante un texto descriptivo, en un precioso montaje basado en sus fantásticas ilustraciones, que era en sí mismo una oda a ese motor para la creatividad que es la colaboración multidisciplinar.

Y como me encanta meterme en berenjenales, esta vez le he pedido a otro gran amigo, Javier Martín, una de sus fotografías para inspirarme (puedes ver esta y otras espectaculares imágenes suyas en su cuenta de Instagram). Como se observa más arriba, en este caso es una imagen en blanco y negro, de un hombre arrastrando un pesado piano por un carril-bici, a partir de la cual he tratado de construir una historia sencilla, de esas que todos nos imaginamos cuando nos cruzamos con ciertos personajes. He aquí el resultado, espero que les guste.

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