Historia de El Tintero Infinito

La curiosa historia de “El tintero infinito” ¿Cuáles son sus orígenes?

El tintero infinito es la materialización de ese pequeño recipiente donde, desde pequeño, he guardado todo lo que no me atrevía a decir en voz alta. Y como soy un enamorado de lo sugerente y de lo implícito, ¿qué mejor forma de contarlo que a través de pequeños relatos?

Siempre me ha apasionado escribir y siempre lo he hecho con mayor o menor acierto; plagando cuadernos personalizados con pequeños pensamientos, escribiendo tonterías durante horas en el arcaico procesador de un Amiga 500, con mil colores y tipografías, descubriendo las infinitas posibilidades de LiveJournal, donde las ideas más banales podían llegar a decenas de amigos, e incluso a cientos. Y, finalmente, atreverme a publicar mis relatos en foros literarios y tomar la decisión de intentar transformar una pasión, no solo en una forma de terapia, sino en parte de mi propia subsistencia.

¿Quién está detrás?

Detrás de este proyecto hay una mente inquieta que, pese a ser biólogo de formación, siempre se ha dejado seducir por la telaraña de la creatividad.

Hace un par de años, diversas circunstancias me llevaron a disponer de más tiempo libre del que me hubiese gustado y decidí aprovecharlo para aprender un poco más de todo lo que me entusiasmaba. Así, aprendí un poco de diseño web, un poco de programación, marketing online, gestión de redes sociales y todo lo que sentía que podía ayudarme a llegar más lejos, fuese cual fuese mi camino.

Y aún hoy sigo buscando ese camino, explorando nuevos retos, aprendiendo de mis errores y de mis miedos, y envolviendo toda esa experiencia, como siempre, con las telas del relato.

¿Qué pretende?

Este blog tiene como objetivo dar voz a mis pensamientos (y con el tiempo espero que a los de muchos otros) y servir como carta de presentación de mi alter ego literato.

Aquí encontrarás relatos de diferentes géneros, poesía, críticas, opiniones, guiones y comentarios sobre los proyectos en los que participo.

Si te ha picado la curiosidad, ¿a qué esperas para explorar un poco más?